Teléfono erótico de domina

Bienvenido al teléfono erótico de Domina Paula. Soy una domina joven, pero con cierta experiencia en los juegos de dominación. Ahora mismo estoy buscando nuevos esclavos dispuestos a revelarme todos sus secretos, aún los más íntimos y personales, los más oscuros. Así, cuando me entreguen la llave de su alma, podré poseerlos por completo. ¿Crees que mereces llevar mi collar?

Físicamente soy de mediana estatura, delgadita, con el pelo rubio, largo y liso. Me gusta vestir de manera provocativa (falditas vaqueras muy cortas, camisetas muy escotadas) y helar a los mirones con una simple mirada de mis ojos azul claro. Mi forma de ser es bastante apasionada y tengo un carácter fuerte; creo que por eso los novios no me faltan, pero suelen durarme poco.

803 353 278

El precio máximo por minuto de esta llamada es de 91 céntimos de euro si llama desde un teléfono fijo y de 1 euro y 27 céntimos de euro si llama desde un teléfono móvil, impuestos incluidos. Este servicio para adultos reservado a mayores de 18 años está prestado por SOLAIKA SRL. APARTADO DE CORREOS 57204. 28223 MADRID

El teléfono erótico de una domina jovencita

Uso mi nombre real en mi nombre de domina. Con ello quiero demostrar que aquí no hay postureo, ni trampa ni cartón; lo que ves es lo que hay. Cuando hablemos a través de este teléfono erótico de Ama Paula hablarás conmigo, sin engaños ni tonterías. Tendrás que someterte totalmente a mi voluntad si quieres convertirte en el objeto de mis jueguecitos…

¿Crees que podrás conseguir que me excite? Te advierto que soy muy fogosa… Desde que he puesto este anuncio de teléfono de dominatrix la verdad es que me toco el coñito a todas horas, cuando me llaman y luego recordando las cositas que ordeno a mis sumisos… Uf, sólo de acordarme se me humedece la entrepierna.

Mi teléfono erótico de domina es una forma fácil y segura de establecer contactos, porque ya me he llevado algún susto al buscar esclavos en persona. En todo caso, de vez en cuando me apunto a alguna sesión de BDSM que organiza una amiga. Siempre estamos buscando nuevos esclavos a los que pisar, así que quién sabe…