Sexo telefónico con una ama real

Mi nombre de dominatrix es Ama Mirage y no me ando con rodeos y tonterías: puedo ser el ama perfecta que estás buscando y todavía no has encontrado y, si tú quieres, tu auténtica pesadilla. El sexo telefónico con una ama real como yo no tiene nada que ver con las guarrillas a las que llamas normalmente para tocarte el pito, ¿sabes? Aquí soy yo quien manda.

Me dedico a la dominación BDSM de forma profesional. Me encanta, pero en los últimos tiempos (ya tengo casi sesenta, aunque los hombres me siguen mirando por la calle) he decidido pasarme al teléfono erótico. He oído a muchos quejarse de los tiempos de espera de las líneas eróticas más conocidas. O de las mamarrachadas que las chicas de esas líneas creen que es sadomasoquismo.

803 353 278

El precio máximo por minuto de esta llamada es de 91 céntimos de euro si llama desde un teléfono fijo y de 1 euro y 27 céntimos de euro si llama desde un teléfono móvil, impuestos incluidos. Este servicio para adultos reservado a mayores de 18 años está prestado por SOLAIKA SRL. APARTADO DE CORREOS 57204. 28223 MADRID

El sexo telefónico con una ama real que te pondrá a la altura del betún

Ven esclavo, llámame y hazte una buena paja telefónica con Domina Mirage, siempre y cuando te lo ganes. Cuéntame tus fantasías y haré lo posible por cumplirlas, si me obedeces al pie de la letra y se sometes totalmente a mi voluntad. Conozco muchos jueguecitos que te harán estremecer de placer y dolor al mismo tiempo.

En el teléfono porno de Mistress Mirage encontrarás un ama estricta de la vieja escuela, los llamados sadosaurios me adoran. Pero también conozco los gustos de los más jóvenes del mundillo. Sé bien cuándo y cómo ponerme en un papel o en el otro o bien combinar ambas tendencias. Aunque tengo mis preferencias, me sigue gustando experimentar…

No importa si quieres que te humille psicológicamente o que hablemos de correas. O si estás deseando notar uno de mis rabos de goma en tu ojete de pervertido, o eres de los que se divierten rebozándose en fluidos corporales. Una vez pruebes el sexo telefónico con una ama real no habrá marcha atrás.