Número de teléfono de amas

Has tenido suerte, este es el número de teléfono de amas que te abre las puertas del cielo…  y del infierno. Un servicio en directo, personalizado, de alto nivel y económico para verdaderos hombres sumisos aficionados al BDSM. Si eres un esclavo sin ama, no te preocupes, aquí vas a encontrarla, en nuestras profundas mazmorras…

Sabemos que no es fácil encontrar un servicio telefónico erótico de calidad en cuanto a BDSM y dominación se refiere. Suelen atenderte mujeres que no conocen del mundillo de la dominación más de lo que han leído en un par de libros malos. Les falta carácter. De esa forma ningún esclavo aceptará su collar y es muy difícil llegar a excitarse lo más mínimo.

803 353 278

El precio máximo por minuto de esta llamada es de 91 céntimos de euro si llama desde un teléfono fijo y de 1 euro y 27 céntimos de euro si llama desde un teléfono móvil, impuestos incluidos. Este servicio para adultos reservado a mayores de 18 años está prestado por SOLAIKA SRL. APARTADO DE CORREOS 57204. 28223 MADRID

Un número de teléfono de amas fiables y eficaces

El sexo por teléfono con mistress dominantes y estrictas es un arte difícil de dominar. La domina cuenta solamente con su voz para controlar tu mente y tu cuerpo. Ni su presencia, ni una vestimenta inspiradora, ni herramientas, ni el ambiente adecuado. Ambos tenéis, eso sí, el arma más poderosa: la imaginación. Gracias a ello los dos alcanzaréis cotas de placer inimaginables.

Porque si está claro que tú buscas vivir una experiencia placentera (o a medio camino entre el dolor y el placer), ellas no son menos. Hemos elegido para nuestro teléfono de contacto de dominas a mujeres experimentadas y que disfrutan en su papel. Sólo así podemos garantizar un servicio y una atención satisfactorios.

Venga, no te resistas, estás deseando probar… Nuestro número de teléfono de amas es perfecto tanto para los que se inician en el mundillo del BDSM en el rol de sumisos como para los expertos en la materia. Nuestras dominas no te defraudarán, siempre y cuando no las defraudes tú a ellas. Ponte a sus órdenes y nada malo te ocurrirá… o sí, quién sabe…